Esta pulsera está hecha a mano con muchísimo amor, en piedras e hilo encerado, se puede ajustar al grosor de tu muñeca.
La lapislázuli trabaja con el quinto chakra garganta, facilitando la expresión de sentimientos y cosas que nos guardamos y que a largo plazo nos hacen mal. Trabaja también nuestras capacidades psíquicas, otorga serenidad. Es una piedra protectora que contacta con espíritus guardianes.
En caso de no estar disponible, puedes solicitarla al WhatsApp, el tiempo de preparación es de 1 semana.
